Teorías sobre la Restauración III

Hoy vamos a terminar con el tema de las diferentes teorías sobre la restauración y conservación del patrimonio histórico y artístico. En concreto, nos fijaremos en la restauración tras la II Guerra Mundial. Hay que tener en cuenta que tras la guerra se inicia una etapa de reconstrucción de las ciudades y monumentos dañados, especialmente en Alemania e Italia. Italia seguía estando en la vanguardia en temas de restauración, y en este ambiente continuaron los debates sobre las diferentes teorías.

El problema principal era la urgencia. Había prisa por reconstruir las ciudades, y la llamada "restauración científica" (véase el post anterior http://www.pensandoenarteblog.blogspot.com.es/2013/04/restauracion2.html) no era muy rápida, por lo que surgen otras corrientes.

El restauro crítico y Cesare Brandi:

Es una de las nuevas reflexiones teóricas, que surge hacia 1944 de la mano de Roberto Pane y Renato Bonelli. Los principios en los que se rigen son que el verdadero valor del monumento reside en su realidad artística y no sólo en su carácter documental, por lo que hay que unificar restauración con estética. Eso exige un juicio crítico para poder valorar lo que le confiere al monumento su cualidad artística. Además de asegurar su permanencia hay que recuperar la obra, lo que lleva a una acción creadora. Esto supone una estrecha relación entre el proceso crítico y el acto creativo. Esto no quiere decir que esta postura esté cercana a la reconstrucción estilística.

Dentro de esta corriente, nos encontramos con Cesare Brandi (1906-1986), que fue además, uno de los fundadores del Istituto Centrale del Restauro en Roma. Para él, la obra de arte tiene dos vertientes, una instancia histórica y otra estética. La prioridad debe ser la consistencia física de la obra, y el aspecto artñistico. No os quiero aburrir demasiado con sus teorías, pero desde luego supuso un cambio importante en el debate sobre la conservación y restauración de monumentos. Su trascendencia llego a la Carta de Venecia de 1964 y a la Carta del Restauro italiana de 1972.

En el anterior post, hablamos de Torres Balbás. La guerra civil truncó el desarrollo teórico y práctico de la restauración. De hecho, en 1939 fue depuesto de sus funciones y se colocó a Pedro Muguruza, arquitecto encargado de las mayores restauraciones del franquismo durante muchos años. Obviamente, tras la guerra civil había mucho trabajo por hacer, pero se produjo una vuelta atrás hacia posturas tradicionales cortando los avances que se había producido en el campo de la restauración durante la República.

Además, se produjo un hecho importante, a la hora de reconstruir se dio importancia a enclaves importantes o simbólicos para el régimen franquista. Un ejemplo es la la restauración del monasterio de Yuste, encargada a González Valcárcel. Se primó a los edificios del Estado y de la Iglesia, y también a las localidades adoptadas por Franco, como Brunete, Belchite,etc. Algunas de las actuaciones fueron muy criticadas posteriormente (el mejor ejemplo podría ser el de la catedral de la Almudena).
Hubo una especie de afán medievalizante, y en concreto, a partir de los años 60, una obsesión por los Paradores de Turismo. En pocos años se inauguraron más de 15 en edificios históricos. Estos edificios fueron transformados para el nuevo fin. En algunos casos como los conventos y palacios, no fue tan difícil adaptarlos, pero el caso de castillos y fortalezas, ha sido bastante más cuestionado. Muchas veces, se buscó la apariencia pintoresca y se ignoró su realidad histórica. Algunos ejemplos, son el de Jaén, Alarcón, Olite, Oropesa, Sigüenza...

A partir de 1975 hay un cambio evidente. Tras la dictadura, se van asimilando las ideas del restauro crítico, y surgen tres figuras claves: Antonio González-Moreno i Navarro, Antón Capitel e Ignasi Solá-Morales i Rubió. En los últimos años, las actuaciones que se realizan son muy diversas y con resultados más o menos admirados o criticados. Entre estos últimos estaría la restauración que realizaron Giorgio Grassi y Manuel Portaceli del Teatro Romano de Sagunto. En el lado contrario estaría el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, de Moneo, muy aplaudido por su integración, y la intervención en la iglesia de Sant Quirce de Pedret por Antonio Gónzalez Moreno i Navarro.

Teatro Romano Sagunto antes de la restauración

Después de la restauración
Museo de Arte Romano de Mérida
Os dejo algunos artículos sobre el tema:
- Sobre la restauración del Teatro Romano de Sagunto y la petición de que se vuelva a dejar en ruinas:
http://cultura.elpais.com/cultura/2008/01/02/actualidad/1199228402_850215.html
http://www.espacioluke.com/2003/Octubre2003/txarly.html
- Sobre el Museo de Arte Romano de Mérida:
http://museoarteromano.mcu.es/


Teorías sobre la Restauración II

El otro día estuvimos viendo la teoría de la unidad estilística de Viollet-le-Duc y algunos ejemplos en España.  Hoy veremos otras teorías:


John Ruskin y el conservacionismo:

En Gran Bretaña John Ruskin (1819-1900) criticó las teorías violletianas. Su idea principal en la restauración era la conservación. Para él, toda obra tiene una dimensión temporal, nace, vive y muere. Defendía que antes que restaurar era preferible dejar la obra cómo está, aunque se vaya deteriorando. Si hay que intervenir sólo debe ser para que el monumento no se disgregue o no se hunda. Uno de sus muchos seguidores fue William Morris que también criticó las intervenciones violletianas que se realizaban en Inglaterra y en toda Europa. Sin embargo, esta teoría no tuvo tanto arraigo como la de Viollet si exceptuamos Inglaterra y Venecia.

Aún así, en España tiene algunos seguidores, críticos con las actuaciones de Vicente Lámperez.

Lucca Beltrani o la restauración histórica:

Lucca Beltrani  (1854-1933) matizó la doctrina de Viollet: aunque promulgaba una intervención amplia e innovadora cómo él, cree que hay que tener en cuenta las etapas de la historia del edificio y deben ser respetadas en la restauración. Defiende que se mantenga cualquier añadido o transformación si no altera la estructura.

En España, Ricardo Velázquez Bosco siguió este método histórico o analítico para restaurar la mezquita de Córdoba, dónde eliminó añadidos que la desfiguraban y descubrió elementos ocultos en la fachada, pero manteniendo las diferentes fases de construcción.

También entraría en esta corriente Alejandro Ferrant Vázquez, el encargado de trasladar la iglesia de San Pedro de la Nave de sitio por la construcción de un embalse en el lugar original. Para ello hizo un exhaustivo desmontaje y nuevo montaje en El Campillo en Zamora.

Camilo Boito y Gustavo Giovanni y la “restauración científica”

Camilo Boito (1836-1914) formuló una tercera vía entre las tesis de Viollet y las de Ruskin. Rechaza las intervenciones de los franceses pero no está de acuerdo en mantener la ruina de los monumentos como Ruskin. La obra de arte no debe ser perdida. Tiene que ser conservado sin eliminaciones, tal cómo ha llegado a nuestros días. Por lo tanto, no quiere quitar ninguna de las fases en las que se ha ido formando el monumento, ni falsear con adiciones estilísticas. Además sus tesis abogaban por obligar al arquitecto a documentar todo su proceso con descripciones y fotografías.

En el Congreso de Ingenieros y Arquitectos Italianos de Roma en 1883 se declararon siete axiomas:
-          Clara diferenciación entre lo antiguo, lo restaurado y lo nuevo
-          Diferenciación de los nuevos materiales empleados para restauración
-          Supresión de decoraciones y molduras en partes nuevas
-          Las partes que se eliminen en la restauración se deben exponer en lugar próximo
-          La fecha restauración debe ser visible en la parte nueva con descripción de la intervención
-          Publicación del material de las fases del proceso de restauración
-          Notoriedad visual de lo realizado

Los tres principios eran consolidación, reparación y restauración en este orden. Antes ser consolidados que reparados y antes reparados que restaurados.
Gustavo Giovannoni (1873-1947) siguió las tesis y la labor de Boito. Además distingue entre monumentos “muertos”, como restos arqueológicos o ruinas antiguas y monumentos “vivos” de los que aún se puede hacer una restauración. También plantea la protección del entorno del monumento, no sólo hay que protegerlo a él sino al entorno en el que se encuentra.

Leopoldo Torres Balbás (1880-1960) tuvo una gran actividad en España siguiendo estas nuevas corrientes italianas. Pero dónde pudo ponerlas en práctica en mayor medida fue con la restauración de La Alhambra en la que la intervención fue limitada y se respetaron las diferentes partes.

Andamio en la torre de Comares durante la restauración
Patio de los Leones anterior a restauración

Seguiremos hablando de la restauración y conservación. Mientras tanto, os dejo algún enlace para que podáis leer más sobre el tema:
http://salvarpatrimonio.org/proteccionpatrimonio/criterios-restauracion.html
http://teoriadelarestauracion.wikispaces.com/Historia+de+la+Restauraci%C3%B3n+Arquitectonica

Teorías sobre la Restauración


Hoy voy a  hablar de la restauración. En concreto vamos a ver algunas teorías al respecto sobre este tema que sin duda es controvertido. De hecho, el debate sobre la restauración sigue siendo actual y con opiniones encontradas.

Pero haciendo un poco de memoria vemos que a lo largo de la historia el deseo de conservar obras y que permanezcan eternamente es muy antiguo. Pensemos por ejemplo, en los egipcios y las pirámides, sus obras para la eternidad. Muchas veces el deseo de conservar obras o monumentos viene por la admiración por épocas pasadas. Sin embargo, la arquitectura siempre ha sido pasto de los cambios y las modas. De hecho, muchas obras se empezaron en un determinado estilo y luego se fueron añadiendo cosas de estilos posteriores. Algo muy frecuente en las catedrales románicas con portadas góticas, o cúpulas barrocas, etc. A la hora de restaurar un edificio viejo se hacía en el nuevo estilo que predominara en la época, por lo que la arquitectura ha estado supeditada a los gustos y modas de cada época en esto de la restauración. No hay que olvidarse tampoco de las razones religiosas, mezquitas que luego se convirtieron en catedrales (Córdoba), o al revés, iglesias que luego fueron mezquitas (Santa Sofía de Constantinopla).

Viollet-le-Duc y la unidad estilística:

En el siglo XIX la restauración comienza a ser una disciplina profesional con una teórica. En ese sentido Eugène-Emmanuel Viollet-le-Duc (1814-1879) fue un precursor de esta disciplina. Era experto en arte, especialmente en la arquitectura gótica, que vuelve a ponerse de moda en Francia. Trabajó en la administración pública para ocuparse de las restauraciones.
En sus libros habla de que al restaurar edificios hay que conseguir la condición originaria del monumento, la pureza de su estilo y va más allá al decir que tiene que tener su estado ideal, no tal como fue sino como debería haber sido. Obviamente este es un planteamiento muy polémico, puesto que se daba la posibilidad de rehacer y mejorar el monumento. Para comenzar la restauración había que conocer muy bien el estilo, la obra y la cronología exacta de su construcción.
Sin embargo, esta teoría llamada “restauración estilística” o “unidad de estilo” (una catedral gótica debería ser gótica en todos sus componentes) tuvo numerosos detractores que alertaban de que estas obras restauradas acababan siendo “falsos históricos” al mezclar materiales nuevos con los antiguos sin ningún tipo de distinción y al quitar todo tipo de añadido que se haya realizado posteriormente al inicio de la obra, o que no pertenezca a su estilo.

En España esta teoría tuvo mucho auge al coincidir con la creación de la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid. Se siguieron sus preceptos en muchas obras, con bastante desacierto y desequilibrios estructurales, cómo en el caso de San Jerónimo el Real en Madrid. Pero el mayor ejemplo de puesta en práctica de estas teorías está en la Catedral de León. El arquitecto Matías Laviña desmontó la cúpula barroca y Juan Madrazo y Demetrio de los Ríos realizaron restauración edificio imitando las formas originales.


1875, antes de la restauración. Fachada occidental


en pleno proceso de restauración

Fachada occidental: a la izquierda después de restaurado; a la derecha, antes .
En la actualidad.


Fachada sur antes de la restauración (con los añadidos barrocos)
Fachada sur después de la restauración, hacia 1885

La restauración de San Vicente de Ávila fue muy polémica y aún más la de San Martín de Frómista que cambió sustancialmente su fisonomía.

Maqueta estado anterior San Martín de Frómista

Después de la restauración

Vicente Lámperez  y Romea es el autor de la reconstrucción de la fachada de la catedral de Cuenca, en la que siguió la teoría francesa: unidad de estilo. Para ello eliminó los añadidos barrocos de la fachada, manteniendo sólo los elementos góticos, aunque no pudo terminar su proyecto, en el que se incluía la construcción de nuevas torres de aguja góticas. Su intervención tuvo muchas críticas, y durante la II República se paró el proyecto y no se llegaron a construir las torres ya que no existe documentación sobre cómo eran las originales torres góticas, ni siquiera constancia clara de que hubieran existido.

Catedral Cuenca antes de la restauración. 1902.

Proyecto de Lámperez

Aspecto actual

El próximo día hablaré de otras teorías, como la de John Ruskin, llamada Conservacionismo. Cómo podéis imaginar muy diferente a la unidad estilística de Viollet.

El Realismo


El Realismo fue un movimiento que surgió entre 1840 y 1880, originado en Francia, que se extendió muy rápidamente por toda Europa y América. Los autores realistas reaccionaban contra las obsesiones individualistas de muchos románticos, adoptando en su lugar un estilo de arte basado en la propia naturaleza. Los románticos eran muy dados a las temáticas históricas grandiosas y heroicas y ahora se buscaba la observación de las cosas más sencillas de la vida cotidiana. Su lema era "es necesario ser de la propia época".

Cuando hablamos de realismo nos referimos tanto al estilo como a la propia temática.

Los inicios del Realismo están muy relacionados con la Revolución francesa de 1848 que trajo un gobierno más democrático. Los escritores e intelectuales de la época debatían los ideales de la época en el café parisino Andler Keller. Gustav Courbet (1819-1877) iba a estas reuniones y se inspiraba en esas ideas a la hora de realizar su arte.

El entierro de Ornans

Este cuadro de Courbet llamado “El entierro de Ornans” fue muy criticado porque le acusaban al autor de buscar deliberadamente la fealdad. Lo que es cierto, es que fue un artista autodidacta que quería representar el mundo lo más fielmente posible. Veamos otra obra:

Los picapedreros


Otro de los temas más comunes era el paisaje realista. El pintor Camille Corot (1796-1875) es un ejemplo. Sus paisajes de tonos plateados fueron populares en su época pero él no estaba del todo satisfecho con ellos. A medida que fue evolucionando empezó a mostrar bosquejos que hacía al aire libre, lo que fue muy polémico porque los paisajistas del momento hacían bocetos al aire libre pero terminaban el cuadro en el estudio.

Corot influyó mucho en la llamada Escuela de Barbizon que se dedicaron a pintar al aire libre para representar la naturaleza lo más fielmente posible. 

Ráfaga de viento


Encinas


Dentro de este grupo estaba Jean-François Millet (1814-1875). Procedía del campo, creció en una granja pero había estudiado pintura en París. Sus temas eran principalmente campesinos trabajando en los campos, sembrando, espigando, segando, etc. De hecho Millet se trasladó a Barbizon como el resto del grupo, instalándose en una casa de campo con su familia viviendo una vida muy sencilla. Sus paisajes influyeron más tarde en Van Gogh.


Las espigadoras

De todas formas el realismo no retrató solo la vida campesina. La vida urbana fue el tema principal en la obra de Gustave Caillebote (1848-1894).

Calle de París, día lluvioso


Por su parte, Eugéne Boudin (1824-1898) aplicó los métodos de “plein air” (al aire libre) de la Escuela de Barbizon pero aplicado a escenas de la vida moderna.

Canal de Bruselas


Honoré Daumier (1808-1879) hizo una contribución especial al realismo con sus caricaturas en las que combinaba la fantasía y el realismo. Representaba tanto a políticos como a personajes de la vida social. De hecho fue encarcelado por publicar una caricatura del rey Luis Felipe. Uno de sus personajes más recurrentes fue Ratapoil, un imperialista con bigote grasiento.


Ratapoil y Casmajou
caricatura del rey

Cerámica griega antigua



Hoy voy a hablaros un poco de la cerámica griega. Cuando hablamos de arte griego enseguida nos viene a la cabeza el Partenón, el Doríforo o cualquiera de las obras arquitectónica o escultórica más conocidas. Sin embargo, la cerámica no es tan conocida y es igualmente muy interesante. Reconozco que a mí me gusta mucho la cerámica de figuras rojas. Pero vamos a empezar por el principio:

Hacia el año 530 a.C. los talleres de cerámica de Atenas descubrieron una técnica nueva para decorar las vasijas de arcilla que se fue imponiendo a la técnica anterior, la de las figuras negras.

ánfora de figuras negras


La diferencia es que las figuras y decoraciones (casi siempre de tipo geométrico) surgen del cuerpo de la vasija recubierto de un color negro brillante y dejarían de estar pintados en negro. Esto abría nuevas posibilidades, pero exigía mayor esmero. Entre la técnica de figuras negras y la de figuras rojas hubo una etapa de transición en la que se aplicaban las dos técnicas. A estos vasos se les llamaba bilingües y por tanto aparecían figuras rojas y negras. El ánfora que voy a comentar (y al que corresponden las dos imágenes anteriores, cada una es uno de los lados) pertenece a este tipo de vasos bilingües. Su autor es el alfarero Andócides que para muchos podría haber sido el inventor de la nueva técnica.

ánfora de la Gliptoteca de Múnich
File:Athena Herakles Staatliche Antikensammlungen 2301 A full.jpg
ánfora de la Gliptoteca de Múnich por el otro lado



En ambos lados del ánfora el tema es idéntico, aunque como se puede apreciar, en un lado las figuras son rojas y en el otro negras. Heracles está tumbado en un lecho en pleno banquete. En la parte de las figuras negras sostiene con su mano derecha el "kantharos", gran copa, y dirige su mirada hacia la diosa Atenea, que está de pie detrás de él. Detrás de esta aparece Hermes. En la otra parte hay un siervo desnudo que está mezclando vino en una vasija. Delante de la "kliné" (lecho dónde está acostado) hay trozos de carne, pasteles y una copa sobre una mesita. Todo esto está enmarcado por sarmientos de uvas.
En la otra cara Heracles no se limita a estar tendido. Está algo más incorporado y lleva su mano a la rodilla y el enorme "kantharos" (pintado de negro) se convierto en elemento importante de la narración. El héroe se estira hacia la diosa que ofrece una flor. La vid se retuerce plena de tensión y asciende por todo el cuadro. Las grecas de la "kliné", de los cojines y del ribete de la vestimenta de Heracles revelan el refinamiento en los detalles que ofrecía la técnica de figuras rojas.

Si queréis conocer más sobre la cerámica griega os recomiendo estas páginas:

http://www.artehistoria.jcyl.es/v2/contextos/2887.htm






Gótico de los Reyes Católicos



El gótico español tiene su etapa final en el llamado “gótico de los Reyes Católicos” o “isabelino”. Este periodo tiene lugar a finales del siglo XV y en el siglo XVI. Con el reinado de los Reyes Católicos y la unión de los dos reinos (Castilla y Aragón) se dio un importante impulso a las artes con influencias muy variadas, como puede ser el gótico flamígero (con el que coincide en el tiempo) o el arte mudéjar.
Las características principales serían las siguientes:
  • mayor complejidad de las bóvedas. Nos encontramos con bóvedas estrelladas, nervadas con o sin coincidir en el centro, etc. Estas bóvedas tienen numerosos nervios que se juntan en haces de columnillas y son recogidas por un taco ya que no existe el capitel en esta etapa.

Bóveda estrellada
partes de la bóveda

  • Se pierden parte de las características del gótico anterior, como por ejemplo, la apertura del muro en grandes vanos decorados en vidrieras. Estas vidrieras serán sustituidas por otro tipo de decoración, como pueden ser tracerías o retablos. Otra de las características que se pierde es el uso de arbotantes.
tracería gótica

  • Van apareciendo nuevos tipos de arcos, como el conopial, el escarzano, el mixtilíneo, etc. Las opciones y combinaciones son variadas.
arco conopial


arco mixtilíneo

  • Hay un importante desarrollo de las cabeceras en la arquitectura religiosa, en iglesias y catedrales. Estas cabeceras están ocupadas por muchas capillas y mausoleos.
  • Hay una tendencia a la horizontalidad. En ese sentido, en el gótico final español encontramos iglesias con una única nave o varias pero sin diferencia de altura.
  • Abunda la decoración de todo tipo, especialmente la heráldica, pero también la vegetal y con influencia islámica.

Un ejemplo lo encontramos en San Juan de los Reyes, con planta única, bóveda nervada y decoración con motivos heráldicos y retablos.
Monasterio San Juan de los Reyes. Cabecera

Monasterio San Juan de los Reyes. Claustro

En cuanto a la arquitectura civil de esta época, hay que señalar que con el auge de las urbes, gracias al desarrollo económico y al aumento demográfico, surgen nuevos edificios. Ya no se trata solamente de mercados y lonjas, sino que en numerosas ciudades se construyen hospitales, con planta cruciforme, como en Santiago o Granada.

Antiguo Hospital Santiago. Plaza Obradoiro

Otro fenómeno importante es la sustitución de los castillos fortificados a los palacios urbanos. Los nobles quieren estar en las ciudades y para ello construyen allí palacios dónde poder demostrar su poder mediante el lujo y la monumentalidad.

Palacio Infantado. Guadalajara

Palacio Infantado. Patio Interior

Un buen ejemplo de ellos es el Palacio del Infantado. Espectacular palacio con la exuberante decoración tanto al exterior como en el interior. Tiene un patio central del mismo tamaño que la plaza donde está ubicado, por lo que encontramos una búsqueda de la simetría. También hay que decir que este palacio tiene características del arte hispanomusulmán, como son, por ejemplo, el uso de mocárabes en la cornisa de la fachada, la puerta de bronce en la entrada o la decoración de los muros exteriores.
Detalle

En definitiva, el estilo “isabelino”, que está muy relacionado con el manuelino portugués, supuso una vuelta de hoja del gótico clásico, con una mayor variación de los prototipos arquitectónicos y decorativos en función de las influencias locales.

Aniversario blog

El sábado pasado este blog cumplió dos años, bueno, no exactamente este blog porque antes estaba en otra ubicación...(www.pensandoenarte.blogspot.es), pero sí cumple dos años PensandoenArte en general. Así que vamos a ir recordar a algunos de nuestros favoritos: Klimt, Turner, Waterhouse, Constable...que ya se comentaron en el anterior alojamiento del blog pero que traigo aquí para los nuevos seguidores


Joseph Mallord William Turner:
Para nosotros será simplemente Turner, que nació en 1775 en Londres y murió en la misma ciudad en 1851. Sus inicios con la pintura comenzaron cuando empezó a estudiar con catorce años en la Royal Academy de Londres. Comenzó con la acuarela pero a los veinte años empezó a pintar también al óleo. Años más tardes sería nombrado miembro de la Royal Academy y sería profesor de perspectiva. Muchas de sus pinturas están inspiradas en sus viajes. No sólo por toda Inglaterra, Escocia y Gales sino que también viajó a Francia, Suiza varias veces. En 1819 y 1828 estuvo en Italia. A partir de ahí su estilo cambió mucho, pasó de realizar detallistas paisajes a composiciones más difusas. De hecho se le considera uno de los precursores del Impresionismo. Cómo mejor se ve la evolución es viendo alguna de sus obras:


Linlithgow Palace, Scotland. 1810


Paisaje fluvial con un haya al fondo. 1835-1840

Lluvia, vapor y velocidad.1844
Si os gusta Turner os recomiendo este enlace a la página de la Tate Gallery de Londres, donde se exponen muchos de sus cuadros. A través de la página podéis ver cientos de obras suyas porque era un artista muy prolífico.
http://www.tate.org.uk/servlet/WorksList?cgroupid=999999996&page=1


Gustav Klimt:
Austria 1862-1912. Ya hemos comentado que Klimt perteneció al movimiento moderno de la Secesión vienesa. De hecho fue el primer presidente de este grupo. Ya hablé sobre el tema en otra entrada. 
Cómo dice mi superlibro "The Art Museum" de Phaidon "El beso" representa un ideal dónde la unión con la tierra serían los pies de ella. Realizó muchos retratos y representaciones femeninas, y ésas son sus obras más famosas precisamente.
Veamos otros cuadros:

Archivo:Gustav Klimt 006.jpg
Bosque de Abedules. 1901
Retrato de Adele Bloch-Bauer. 1907


Dánae. 1907
Esta es una de sus obras más polémicas en las que representa el mito de Danae que fue fecundada por Zeus transformado en lluvia dorada.

Mäda Primavesi 1912

John William Waterhouse:



Su padre era un pintor británico que vivía y trabajaba en Italia cuando John William nació en 1849. Eso hizo que su vinculación con Italia fuera muy importante e influyente en su obra a pesar de que viviera casi toda su vida en Londres.
Su estilo con los años va cambiando hacia el impresionismo. En un principio los temas eran clásicos, y a partir de 1880 comienza a centrarse en la mitología griega.
Veamos sus obras:

Sueño y su hermanastro Muerte 1874


Oráculo 1884


La dama de Shalott 1888

Ulises y las sirenas 1891

Flora 1891

Hylas y las ninfas 1896

Pandora 1896

Ariadne 1898

Boreas 1903

Ofelia 1910

Tristán e Isolda 1913